jueves, 11 de agosto de 2016

"PÁLIDO" DEBUT DE BOLÍVAR

Bolívar debutó en la Copa Sudamericana ante Universidad de Concepción con una derrota por 2-0 y una muestra de poco fútbol ante un rival con muchas limitaciones.


El Libertador nunca cayó en cuenta que era superior, nunca se los propuso, y dejó la iniciativa al elenco chileno, que aprovechó el desorden celeste en defensa y el poco atrevimiento celeste para crear problemas en ofensiva, para hacerse dueño del partido y sentenciar el duelo con dos goles de Jean Meneses (49´ y 59´)


El planteamiento del técnico resultó muy defensivo y timorato respecto al rival. No creó una sola situación, clara, de gol y cuidó en demasía el empate.


Muchos jugadores quedaron en deuda. Romel Quiñonez comenzó muy bien, pero poco a poco fue errando en la salida rápida, regalando balones al rival o enviándolos fuera del campo de juego, que es lo mismo. Juan Carlos Arce le puso empeño, pero se quedó en eso, después anduvo impreciso en la entrega, perdía en el mano a mano y coronó haciéndose expulsar del encuentro. El más bajo en definitiva fue Leo Morales, que deambuló en el campo del estadio Ester Roa sin saber qué hacer, nunca se acomodó en el partido y perjudicó en ocasiones a Concepción, pero aún más a Bolívar. Celllerino sigue con la pólvora mojada, Saavedra se olvidó que se formó como volante, tanto tiempo en la banda le pasó factura. Jorge Flores dejó su mejor desempeño en la U de Sucre. Y, como se observa en los dos goles, la defensa vuelve a cometer groseros errores de marca y ubicación.



Faltan 90 minutos, pero el desempeño de Bolívar en Concepción deja muchas dudas para la revancha del día martes 16 de agosto en el estadio Hernando Siles, a partir de las 18:00

miércoles, 10 de agosto de 2016

HONDURAS ELIMINÓ A ARGENTINA

La selección argentina quedó eliminada de los Juegos Olímpicos Río 2016, y en el momento en que Honduras disfrutaba el pase y los jugadores albicelestes caían presos del lamento, hubo uno que quiso descargar su bronca de la peor manera.


Tras el pitazo final, Jorge Luis Pinto --técnico de Honduras-- le dio un abrazo de reconocimiento al 'Vasco' Olarticoechea, entrenador argentino, mientras que los jugadores de Honduras también se acercaban a extenderles la mano a los compungidos futbolistas albicelestes. De pronto la transmisión televisiva mostró muy enojado a Lautaro Giannetti, el zaguero argentino que cometió el segundo penal que provocó el gol de Honduras, increpando a un rival. No se sabe bien a quién o qué jugador.


Pinto, el árbitro Mateu Lahoz, y los propios compañeros de Gianetti intentaban calmarlo y evitar el descontrol. Los jugadores hondureños optaron por retirarse del campo, pero Lautaro Giannetti se mostró empecinado en descargar su enojo con el rival. Por el bien de Argentina, el fútbol y los Juegos Olímpicos Río 2016, todo quedó bajo control.


"Los dirigentes han destruido el fútbol argentino. Así no funciona. Ni siquiera para conseguir un mísero resultado", afirmaron los comentaristas argentinos de FOX Sports.




El Comercio

CERRO PERDIÓ POR LA MÍNIMA

A pesar de ser superior en el arranque del partido, con situaciones de gol, Cerro Porteño recibió muy temprano el tanto del rival. Un desborde de Cabalini, permitió ganar la línea de fondo y lanzar un centro a la posición de Cantera. El jugador uruguayo le ganó a Bonet en el salto y clavó el balón en el ángulo inferior izquierdo de Antony Silva. El juego llevaba tres minutos y Fénix ya ganaba 1 - 0.


Fue lo único del local en el primer tiempo. El equipo paraguayo fue superior desde la posesión de la pelota y la individualidad de Cecilio Domínguez, pero le falto profundidad y precisión en zona de gol. Lo más peligroso, fue un remate de Leal sobre el travesaño tras un desvío por el rival en la trayectoria del balón.

Con varios cambios con relación al último juego, Cerro Porteño quedó en el intento y en la dependencia de Domínguez, quien buscó cortar siempre por dentro desde la izquierda. El rival, ordenado defensivamente, le bloqueó todos los espacios pero le costó generar un ataque. En el arranque del segundo período, Domínguez tuvo la oportunidad de igualar el partido pero su cabezazo, dentro del área, fue desviado por el arquero.


El partido para Cecilio no iba a terminar de la mejor manera, ya que sobre los 75' terminaría expulsado con roja directa. El volante reaacionó con una patada contra el rival tras una falta por parte del lateral de Fénix. De igual manera, lo más claro para el empate paraguayo, fue un mano a mano de Torales, quien había ingresado por Raúl Cáceres, donde nuevamente el arquero Denis culminó sacando la pelota al costado.



Fénix defendió la diferencia todo el segundo tiempo y apostó al contragolpe para atacar. No ha sido el mejor partido del equipo de Florentín, quien modificó la línea defensiva, lo dejó en el banco a Santiago Molina y no ingresó en la convocatoria Josué Colmán. La revancha será en Asunción, el miércoles, a las 20.00.

ABC

PEÑAROL LE ROBÓ UN PUNTO A LUQUEÑO

Lo que podía pasar esta noche con Peñarol era una incógnita. Un equipo totalmente renovado, con mayoría de jugadores nuevos y jóvenes que debutaban oficialmente, y en un partido internacional. Sin embargo esa camiseta, anoche amarilla, no les peso. Los aurinegros salieron muy concentrados al campo del estadio Feliciano Cáceres de Luque y se pararon firmes.


Se notó desde el principio, cuando el paraguayo Ávalos peleo una pelota con personalidad y Dibble, que comenzó por derecha, se le escapó a Ariosa.

Peñarol presionaba, manejaba la pelota y la recuperaba rápidamente cuando la perdía. Tomás Costa comenzó a desplegar su calidad, esa que le costó mostrar porque la suerte le jugó una mala pasada en Peñarol.

El argentino fue el dueño de las pelotas quietas, un arma que fue bien explotada por el equipo de Da Silva. Remató los tiros libres y los de esquina y de sus pies llego una de las chances más claras de los carboneros, cuando Olivera no llegó a una pelota de Costa y todos los "manyas" que una vez más acompañaron al equipo afuera, se levantaron para gritar gol. Y no fue la única chance. Dibble realizó una gran jugada individual y pudo haber marcado pero atajo Aquino. Y el "Hormiga" Valdez también tuvo las suyas.

Peñarol dominó el primer tiempo con claridad hasta la media hora, pero luego pareció cansarse. Luqueño, que no había sido nada del otro mundo hasta ese momento, comenzó a adueñarse de la pelota. Y tuvo la posibilidad más clara de abrir el marcador con un remate fuertísimo de Villamayor que Guruceaga salvo con gran atajada. También empezó a a crecer el colombiano Marín, la figura de Luqueño, que casi anota de córner en dos oportunidades.


Por suerte el arbitro brasileño pito el final del primer tiempo. Peñarol lo necesitaba.

Lo que podía pasar en el segundo tiempo volvía a ser una incógnita. Los futbolistas de Peñarol llegaban con muy poco rodaje respecto a sus rivales y seguramente iban a sentir cada vez más el cansancio. Sobre todo porque los volantes ofensivos, Dibble y Urruti colaboraron mucho en la marca.

Para peor Eduardo Rivera hizo dos cambios, y mando enseguida a la cancha a Pablo Zeballos el goleador de Luqueño. Da Silva hizo lo mismo con Albarracín, que entró por un Urruti que ayer no rindió como acostumbra.

El carbonero no pudo repetir en el inicio del complemento, lo que había hecho en la primera media hora del partido. El equipo local comenzó a llegar cada vez más al arco defendido por Guruceaga. Pero le faltaba el último toque para ponerse en ventaja. Y en eso fallaba.

Costa ya no desequilibraba como en los primeros 45 minutos y el técnico carbonero mando a Nández a la cancha por Murillo. De a poco Peñarol comenzó a mejorar. El paraguayo Ávalos, ahora acompañado por Dibble y Albarracín arriba, se mando una jugada individual y se iba derecho al arco, pero se resbaló justito.



Y minutos después Albarracín arrancó una jugada por izquierda que el mismo culminó. Fue la más clara de Peñarol. Pero en la respuesta lo tuvo Gimenez para el local. Y Marín dispuso de un tiro libre, que se fue afuera. El partido no era bueno, pero crecía en emoción.

Como le dijo Maximiliano Olivera a Ovación en lo previo al partido, afuera hay que sumar. Y Peñarol  lo hizo. Se trajo un punto de Luque y dejó la sensación que en el Campeón del Siglo la historia puede ser otra. Pero lo principal fue que a sus jóvenes incorporaciones, no les peso la camiseta.

Ovación Digital