viernes, 7 de octubre de 2016

HAY FUTURO CON ESTE PERÚ

Perú mostró una cara atrevida ante Argentina y pese a no llegar a la victoria hay optimismo en la parcialidad peruana.

TodoSport  se refleja el empate ante la alibeceleste con mucha confianza en el futuro de la selección Incaica, si se da continuidad al trabajo de Gareca.


"Ya sabíamos, desde hace algunas fechas, que la misión de llegar a Rusia 2018 se tornó imposible para los intereses peruanos. Y más allá de la alegría por haberle empatado, luego de haber estado abajo hasta en dos ocasiones, al últimos subcampeón del mundo y de América la dura y triste realidad nos indica que la próxima cita ecuménica la veremos por televisión.

Lo que sí ha quedado claro, es la rebeldía y los huevos enormes que tiene este equipo que bien guiado y con mucha responsabilidad nos pueden sorprender en la próxima eliminatoria para Catar 2022. Solo es cuestión de trabajar y hacerles entender a todos y cada uno de los integrantes de la Selección Peruana , y a los que vengan, que tienen que dar la vida en la cancha y comportarse como verdaderos profesionales fuera de ella.


Del partido

Los argentinos no se anduvieron con rodeos desde el pitazo inicial, pues desde que Ricci ordenó el inicio de las acciones los dirigidos por el ‘Patón’ Bauza se fueron con todo en busca del gol que les de tranquilidad en una plaza como Lima que, a pesar de nunca haber sido una caldera o ejercer presión sobre los rivales, históricamente les ha resultado complicada siempre.


Pero a los 15 minutos, la bendita pelotita parada que nos cuesta toda una vida. Esta vez fue Ramiro Funes Mori el encargado de aprovechar un rebote suelto tras un tiro de esquina y puso el primero tanto de la noche.


Tuvo que llegar la segunda mitad para ver la reacción peruana. Efectivamente haciendo lo que más sabe, poner el balón en el piso y tocarla con paciencia, comenzaron a llegar los ataques con mayor peligro.

La primera explosión del Nacional llegó a los 58 cuando Miguel Trauco (debe irse a Europa de una vez), le puso un pase como con la mano a Guerrero que con categoría se acomodó y marcó el empate.


Pero si algo nos gusta a los peruanos es sufrir. Ahí fue cuando el ‘Pipita’ Higuaín puso el segundo para los ‘ches’. La noche caía y en la hinchada se dibujaba una lágrima. Hasta que el milagro de octubre llegó vía Funes Mori que tomó a Guerrero en el área y provocó el penal que finalmente fue convertido por Cueva".



No alcanzó ni para ganar el partido ni para acercarse a zona de clasificación, pero una cosa debe quedar claro: hay futuro. Ojalá que se trabaje con el mismo amor y rebeldía que vimos anoche.

COLOMBIA "MATA" SOBRE EL FINAL

Hay que comenzar por el final, sin ninguna duda. Ya corría el primero de los cuatro minutos de reposición que dio el árbitro chileno Julio Bascuñán. Carlos Bacca, que ya recibía el azote de las redes sociales, otra vez, se juntó con Edwin Cardona. Tuya y mía, tuya y mía. La doble pared dejó al jugador del Monterrey de México de frente al arco de Diego Barreto. Y Cardona definió con un globito. ¡Golazo, golazo de Colombia! ¡Tres puntos claves en Paraguay, un premio gordo!



El 0-1 final en el Defensores del Chaco selló el quinto triunfo seguido de Colombia en ese escenario en partidos de eliminatoria para el Mundial. Pero esta vez tiene un sabor diferente. En 2001, 2005 y 2009 no sirvió de nada, porque Colombia quedó afuera del Mundial. Y en 2013 fue el paseo de la victoria, luego de haber asegurado la clasificación a Brasil 2014 en Barranquilla. Esta vez se logró en un ambiente poco amigable, con estadio lleno, con una hinchada que quiso meter miedo desde el comienzo, a punta de pólvora, cuando sonaba el himno de Colombia, y esa misma actitud la tuvieron los jugadores paraguayos, que empezaron a pegar y pegar.

Las ausencias de Daniel Torres y, sobre todo, de James Rodríguez obligaron al técnico José Pékerman a buscar otro tipo de juego. Le apostó a una fórmula similar a la que aplicó en Santiago, frente a Chile, y en La Paz, frente a Bolivia. Línea de cuatro zagueros, con el refuerzo del gigante Yerry Mina para contrarrestar la opción del juego aéreo paraguayo, que no se notó. Delante de ese muro, tres volantes de recuperación, con los dos bastiones del medio campo que quedan de la época del Mundial de Brasil, Carlos Sánchez y Abel Aguilar, reforzados con Wílmar Barrios. Por las bandas, estaban Juan Guillermo Cuadrado y Luis Fernando Muriel. Y arriba, solo contra el mundo, Carlos Bacca.


La ausencia de un volante de creación (o de un media punta que pisa el área y riega la cancha de talento, como James) hizo que Colombia le apostara a otro tipo de juego. Al choque, a la lucha, a la fuerza, a tratar de jugar con pases largos. Y Paraguay jugó más o menos a lo mismo, con dos líneas de cuatro y dos atacantes que tuvieron muy poca ayuda desde la mitad del campo. Por eso, el juego fue muy, muy intenso, pero con muy poco peligro en las áreas. Con todo y eso, Colombia tuvo una opción arrancando el partido, con un balón que Luis Fernando Muriel mandó al área y no encontró a Carlos Bacca, que llegó un segundo tarde, y después, el árbitro Bascuñán se comió un penalti a favor de los visitantes, en una falta de Gustavo Gómez a Cuadrado: el colombiano exageró en la caída y tal vez por eso el juez no sancionó la falta.

Minutos de nervios

Francisco Arce, el técnico de Paraguay, movió su equipo para tratar de mover la defensa colombiana, que pudo haber tenido los 45 minutos más sólidos de toda la eliminatoria para Rusia 2018. Primero, sacó a un volante, Cristian Riveros, y metió a un jugador de ataque, Derlis González. Y luego, sacó a Jorge Benítez, un delantero con más papel de acompañante que de rematador, y mandó a la cancha a otro 9, Lucas Barrios. Colombia, que mantuvo el mismo equipo con el que arrancó, comenzó a sufrir un poco el desgaste del esfuerzo del primer tiempo y Paraguay metió algunos sustos. Farid Díaz sacó una pelota de la raya y David Ospina, cómo no, volvió a ser hombre clave al atajar un remate de Óscar Romero.


Pékerman parecía conforme con el esquema que puso de entrada. El primer cambio fue un refuerzo en la zona de marca. Sacó al más joven de los tres, Wílmar Barrios, y mandó al campo a Alexánder Mejía, otro de los mundialistas. Y luego trató de encontrar soluciones a la falta de brillo a la hora de atacar. A los 76 minutos, Edwin Cardona entró por Muriel, que hizo un gran desgaste. Y luego, mandó a Orlando Berrío en lugar de Juan Guillermo Cuadrado, que se fue muy cansado y muy golpeado, porque los paraguayos le pegaron bastante...



El partido estaba cantado para el 0-0. Hasta que Bacca, que había luchado todo el partido en solitario, que tuvo que hacer un papel en el que no se siente cómodo, al recibir casi siempre de espaldas al arco, se juntó con Cardona. Y el volante paisa, tal como lo hizo contra Perú en Barranquilla, tal como lo hizo contra Bolivia en La Paz, marcó y puso a celebrar a sus compañeros. En promedio, es el goleador de Colombia en la eliminatoria: lleva los mismos goles de James y Bacca, pero con muchos menos minutos en la cancha (375, contra 540 de James y 677 de Bacca). Y así, Colombia sacó el premio gordo en Asunción.

El Tiempo

URUGUAY SE SACÓ LA "ESPINITA"

Hacía cinco partidos de Eliminatorias en 16 años que Uruguay no le podía ganar de local a Venezuela, la “vinotinto” era una especie de verdugo de “la Celeste” en el Centenario; y anoche no sólo se cortó esa racha, hasta se invirtieron los roles: en 46’, los celestes se convirtieron en verdugos de los venezolanos.



Es que Uruguay sufrió en los 45’ iniciales, y si Venezuela no se retiró al descanso en ventaja, aún con el gol que hizo Lodeiro alos 28’ con un preciso cabezazo, fue por la pésima definición que tuvo el punzante contragolpe de los caribeños, liderado por el endiablado Peñaranda, que hizo “bailar” a Corujo y Coates.


Quizá Uruguay no jugaba tan mal, sino que se repetía algo que había estado en la base de aquellos 16 años sin triunfos celestes ante Venezuela en el Centenario: el buen manejo de pelota que tienen los venezolanos le daba la posesión en una proporción casi abrumadora al visitante, porque Arévalo Ríos -único volante de marca jugando por detrás de Sánchez, Lodeiro y el “Cebolla”- no daba abasto para cortar el tránsito atrevido de los caribeños rumbo al arco local y, a raíz de eso, a Uruguay le costaba apretarlos contra su área.

Ese mismo 4-1-3-2, con Suárez y Cavani adelante, dio excelentes resultados contra Paraguay, pero los venezolanos no son futbolísticamente iguales a los paraguayos que, fieles a su estilo, trataron de sacarse de encima la presión celeste con pelotazos largos que buscaban pasar por arriba del mediocampo celeste, por lo que no contaba demasiado si éste tenía uno, dos o tres volantes de marca, y favorecía a la retaguardia locataria; Venezuela salió tocando corto y rápido, haciendo que Uruguay acusara la relativa cuota de recuperación que, con sólo el “Cacha” dedicado a esa tarea, tenía en la mitad de la cancha.


Tan era así que Venezuela forzó cinco corners en los 15’ iniciales, y poco antes de la primera media hora los visitantes se habían perdido tres o cuatro goles, mientras que Uruguay no había generado ninguna situación de sumo riesgo -salvo un desborde del “Cebolla” al cabo del cual Lodeiro no pudo entrarle bien al remate- frente al arco visitante; pero, en una de esas... ¡zas! Sánchez metió un cambio de frente largo, Suárez llegó al fondo, miró al medio del área y la puso justa para la llegada de Lodeiro, que la mandó a guardar de un cabezazo.

Hasta ahí, merecía ir ganando Venezuela, pero Uruguay -con su clásico juego vertical- fue letal, inapelable; y tamaña contundencia se reiteró, ya para liquidar el partido, y obviamente al peligroso adversario, a los 19’’ de la segunda etapa, cuando Cavani peleó arriba un centro llovido con el fondo venezolano, la pelota quedó picando, y el “Matador” la metió con flor de zapatazo bajo y cruzado.


Casi estuvo de más, acaso, la veloz y electrizante jugada al cabo de la cual, con pase de Sánchez y taco de Suárez incluidos, Cavani convirtió el tercer tanto; porque esta vez el verdugo resultó Uruguay, porque durante 45’, Venezuela fue protagonista, el “cuco” de antes, y mereció más, pero con tres o cuatro salidas y llegadas largas, verticales, el exuberante líder de las Eliminatorias, le dio con el hacha y liquidó a su otrora victimario.


Ovación

ECUADOR ARRASA CON EL BICAMPEÓN

Ecuador venció por 3-0 a Chile, bicampeón de América, en un cotejo desarrollado este jueves en el estadio Atahualpa y válido por la fecha 9 de Eliminatorias Sudamericanas de Rusia 2018.



Desde el arranque del primer tiempo, los tricolores se mostraron ofensivos, encontrando varias oportunidades de gol.

En el minuto 4 juego, Felipe Caicedo tuvo su primer encuentro de cara al arco, sin embargo, no logró concretar. 


Ya en el minuto 6, Énner Valencia envió un remate desviado al arco, otra oportunidad sin concretar. 

Los chilenos por su lado intentaron también llegar al arco. En el minuto 9, Alexis Sánchez se acercó con peligro al arco defendido por Esteban Dreer, pero el balón se fue a un costado.

El primer tanto del partido llegó al minuto 18, tras un pase de Énner Valencia que llegó hasta Antonio Valencia, quien supo rematar y vencer al arquero Claudio Bravo.


Ya en el minuto 22, el equipo de todos logró ampliar su ventaja en el marcador. Cristhian Ramírez supo aprovechar una pelota cerca del área y pateó directo al arco, dejando sin mayores opciones al arquero visitante. Llegó el 2-0.

Con el marcador a favor de la Tri, los equipos se fueron al descanso.

Ya en el arranque del segundo tiempo, Felipe Caicedo marcó el tercer tanto de la Tri, para alegría de los hinchas dentro y fuera del estadio. 

Ecuador con la ventaja de tres goles, se esforzó por llegar al arco rival, teniendo varias nuevas oportunidades de sumar. 


En el minuto 65, Énner adelantó el balón y, cerca de marcar, el portero Bravo contuvo el esférico. 

A jugada seguida, Renato Ibarra envió un buen remate al arco, pero Bravo rechazó y envió a tiro de esquina. 

Ya en el ocaso del partido, Cristhian Noboa envió un disparo de distancia que puso a saltar a los hinchas, pero el balón se estrelló en el travesaño. 



El cotejo terminó con el marcador 3-0 a favor de Ecuador, que se reencuentra con el triunfo y se mantiene en zona de clasificación, a la espera de los demás resultados de la fecha.

El Diario